31. Exhibición pública
La poca cordura de Steve, le decía que estaban en público y aunque había una tormenta afuera y este sitio estaba oscuro y desierto, no era correcto, hacer este tipo de cosas fuera de la intimidad.
Pero la otra parte lujuriosa y salvaje, que nunca había experimentado este tipo de acto descarado y morboso, le dijo que solo unos juegos preliminares, no le harían daño a nadie.
Así que un dedo pasó a dos y comenzó a penetrar la deliciosa y caliente funda, de la mujer que se moría por hacerle el amor