Mundo ficciónIniciar sesiónAmbos ya estaban de camino a la casa de los padres de Adele, Federic no dejaba de jugar con la mano de la joven mientras llegaban a su destino; Adele por su parte se encontraba observando a través de la ventana del taxi; para llegar a la casa de los señores, ellos debían cruzar la ciudad. La chica era del tipo de persona que disfrutaba un viaje tranquilo con una agradable vista, y eso era lo que exactamente le ofrecía ese trayecto.







