104. El niño que no podía sonreír.
«Hace mucho, mucho tiempo, en la ciudad de un país desconocido. Había un niño que jamás había sonreído.
Sus papás lo observaban con preocupación y sus hermanas se sentían muy tristes, intentaban de todas las maneras posibles hacer reír al más chico de la familia; sin embargo, todos sus intentos fueron en vano.
Lila, su hermana mayor se pintaba la cara de maneras muy graciosas; Tere, bailaba dando vueltas, pero nada de esto ayudaba al niño.
—Es gracioso— decía el chiquillo.
—¿No quieres reír? —