Mundo ficciónIniciar sesión—Adele… ¡Espera!— exclamó mientras frenaba en seco —no hemos cerrado la puerta de casa— sonrió algo extrañado.
Adele lanzó un enorme suspiro ¿Cómo era posible que volviera a olvidar cerrar la puerta? Ella gozaba de buena memoria, pero, no cerrar la puerta se había convertido en una mala costumbre. Thoma aún sonriendo regres&







