Mundo ficciónIniciar sesiónRamón sacó su enorme polla de veintitrés centímetros del coño todavía convulsionante y squirteante de María con un fuerte y húmedo “pop”.
Gruesos hilos de sus jugos cremosos y squirt se estiraban entre su brillante tronco y su agujero abierto.
—Vamos a llevar esto al dormitorio —gruñó, con la voz ronca de autoridad—. Quiero a mis dos putas bien abiertas en esa gran cam







