¡Follarse al novio la noche antes de que bajara por el pasillo no estaba en la lista de pendientes de Lila, pero Marcus era su ex favorito por una razón. Su gruesa polla de veinte centímetros la había dejado inservible para cualquier otro, y esta era su despedida sucia.
Marcus la tenía doblada sobre la chaise longue, con el vestido de cóctel negro subido hasta la cintura y el tanga de encaje tirado a un lado con violencia.
La embistió por detrás, hundiendo cada grueso centímetro de su polla d