Lothaire sostenía su gruesa polla con una mano fuerte, frotando la hinchada y goteante cabeza arriba y abajo por mi empapada raja virgen.El pesado y venoso miembro se sentía ardiente contra mis sensibles labios vaginales. Todavía jadeaba por el orgasmo alucinante que su lengua me había arrancado, mis jugos chorreando por mi culo hasta el asiento de la limusina.—Tranquila, cariño —murmuró, con la voz oscura y ronca de lujuria—. Este coñito virgen y apretado va a tomar la gran polla de papá esta noche. Voy a abrirte bien despacio para que sientas cada puto centímetro.Gemí, agarrándome a sus hombros mientras él empujaba hacia adelante.La gruesa corona de su polla presionó contra mi diminuta entrada, separando mis hinchados labios vaginales.Aunque estaba empapada, mi agujero virgen se resistió al principio.La presión era intensa, una ardiente estirada que me hizo jadear con fuerza.—Joder… estás tan jodidamente apretada, Mia —gruñó, con la mandíbula tensa. Meció las caderas suavemen
Leer más