Belinda estaba llorando.
Edmond estaba tumbado de lado con la mujer a la que acababa de confesar su amor sollozando descontroladamente en sus brazos.
—Belinda…— Edmond intentó convencerla para que le explicara que pasaba. ¿Fue algo que dijo, o más bien lo que había dicho? ¿Era demasiado pronto para decirle que la quería?
Sonó el teléfono, cortando el momento como una cuchilla. La primera inclinación de Edmond fue la de ignorarlo, pero cuando vio el número de Jayden en la pantalla, una emoción e