—Estoy seguro de que a Anthony no le importaría que le hagamos compañía esta noche, ¿quieres, campeón? Podríamos acampar—, dijo Gerard.
Anthony rio. —¡Está lloviendo!—
—¿Pero? ¿Nunca has acampado con tu padre en la sala de estar?—
Anthony negó con la cabeza que no lo había hecho y luego miró a Edmond con curiosidad. —¿Puedo, papá? ¿Puedo acampar en la sala de estar con papá Gerard?—
Edmond apretó su agarre alrededor de la cintura de Belinda. —¿Qué dices? ¿Quieres escaparte eta noche?—
Los ojos