—Creo que está siempre sola, Edmond.— Belinda se colocó en su asiento para poder ver Edmond mientras hablaba.
Si Caroline había jugado la carta de la compasión compasión con Belinda, parecía que había funcionado. Pero no iba a funcionar con Edmond. Había cometido un error cuando había acordado en ir a la casa de Caroline aquel sábado, y definitivamente era un error del que pensaba aprender. Nunca iba a dejar a esa mujer volviese a ser parte de su vida.
—Si, bueno, quizás ahora ella se de cuenta