Belinda volvió a aparecer en la sala de estar para ver que Edmond se había trasladado a la cocina donde estaba mirando por la pequeña ventana.
—Le dije a Anthony que os ibais a quedar aquí conmigo esta noche. Espero que no te importe. Simplemente no parecía que estuvieras…— Belinda dejó de hablar cuando le pareció que Edmond no le estaba escuchando. —¿Edmond?—
—Sí, está bien,— respondió en voz baja.
—Puedes usar mi cama. Yo me preparé el…—
—No voy quitarte la cama, Belinda,— Edmond parecía irri