Mientras Belinda caminaba lentamente por su apartamento, comenzó a notar las cosas en su casa que estaban desatendidas. Había polvo en la estantería, un montón de correo en la mesa, ¡no había conciliado el estado de su cuenta bancaria! La alfombra no se había aspirado al menos en dos semanas; Belinda normalmente aspiraba cada tres días.
Y cuando entró en la cocina y vio la luz parpadeante de los mensajes del contestador, se dio cuenta de otra cosa que había olvidado: Acción de Gracias.
—Belin