—Lo siento. No tenía intención de convertir esto en una conferencia entre padre y maestra,— dijo Belinda cuando estuvieron solos de nuevo.
—No lo has hecho,— la tranquilizó Edmond. —Hablaré con el respecto a lo de —papá—. Y creo que yo también era un poco solitario, de pequeño. No tuve realmente fiestas de cumpleaños. Tuve lo que mi madre llamaba —actividades de cumpleaños—. Que consistían en un amigo y yo yendo al cine o algo así. Yo tampoco interactuaba bien con más de una persona a la vez.—