—Rock’em Sock’em Robots—.
Belinda se echó a reír. —¡Me acuerdo de ellos!— entonces notó que Anthony estaba observándola. —¿Intento… tratar de ocultarlos?—
—Nah. Anthony no tiene idea de lo que son. No se dará cuenta,— dijo Edmond.
Así que Belinda se apresuró por hacer el último recado para Edmond, optimista de que las cosas finalmente saliesen según lo planeado.
Desafortunadamente, ella estaba equivocada.
—Aquí tienes. Es el último que tengo,— dijo el hombre detrás del mostrador de la tienda de