Aurore temía que ese enamoramiento que empezaba a sentir se convirtiera en amor ya que Benedict no le había dado en este tiempo alguna señal de que fuera algo más, hace unos momentos le había dado a entender que podían terminar con toda farsa cuando Bernard muriera, con lo que se acababan todas sus esperanzas de engañarse a si misma y pensar que todo esto sería para siempre.
¿Lista para volver a casa? – Le preguntó Benedict al notar que su madre se acercaba.
No quiero volver todavía –
Tenía que