Capítulo 42. Eres solo su objeto de Venganza
El silencio en la mansión de los Beaumont era absoluto, un lujo que usualmente Becca disfrutaba, pero que esa tarde se sentía opresivo. Connor todavía estaba en la firma, lidiando con el rastro de pólvora que las declaraciones de su esposa habían dejado en el ambiente legal de Nueva York. Becca, por su parte, intentaba concentrarse en unos informes, pero la vibración del timbre rompió su burbuja.
No era una visita esperada. Al abrir la puerta, se encontró con la figura impecable y gélida de Zo