Capítulo 41. Aliados
Jazmín Hanz no era una mujer que disparara al aire. Había dejado pasar los días con una calma calculada, permitiendo que el eco de las declaraciones de Becca se asentara en la opinión pública, esperando el momento exacto en que la guardia de los Beaumont estuviera baja. No quería una simple disculpa; quería sangre legal y una humillación que borrara el rastro de la "Señora Beaumont" de los titulares.
El envío de la demanda fue el primer movimiento de su tablero. Su abogado, un hombre de colmil