Mundo ficciónIniciar sesiónEl jet privado esperaba en Teterboro con sus motores ronroneando como bestia impaciente mientras Nick subía las escalerillas con Manuel en su carrier y Michaela siguiéndolo con la bolsa de pañales que pesaba más que el bebé mismo. El interior era todo cuero color crema y madera pulida, el tipo de lujo que normalmente Nick ni siquiera notaba pero que ahora parecía obsceno considerando que volaban para suplicar misericordia







