Alejo estuvo velando la llegada de Amanda, le había parecido una eternidad, aún más después de lo que Rubén le había mostrado, estaba realmente curioso, sabía que tendría que tener mucho cuidado y no perder de vista ni a ella, ni a Pablo. De momento, hasta que no recolectara toda la verdad, no haría ningún movimiento en falso, lo que menos quería era alertarlos en caso de que sí se estuvieran viendo a escondidas. No importa lo que tuviera que hacer, pero llegaría al fondo del asunto o se dejaba