Por más que Pablo quisiera ir hasta el apartamento y comprobar con sus propios ojos que Verónica y Elena estaban en perfectas condiciones, no podía hacerlo. Esta era su oportunidad para enfrentar a Rubén de una vez y por todas, al menos él lo haría de frente no a escondidas como ha ido esa rata detrás suyo. Sabía que Rubén tendría que ir de vuelta hacia la mansión, no tenía outro lugar al que acudir, a diferencia de él, Rubén se ha gastado todo su dinero en juegos, apuestas, mujeres, en clubes,