Amanda salió de su apartamento, acababa de dejar listo su equipaje para el viaje; pero antes de partir, quería despedirse de alguien muy especial para ella, pidió el taxi y minutos después estaba llegando al geriátrico. Se acercó a la recepción y allí frente a ella estaba Claudia:
—¿Elena o Amanda? —preguntó sorprendida al verla en aquel lugar.
—Amanda, soy Amanda. —respondió en un tono algo triste— Vine a ver a doña Emma. —Claudia hubiese querido decirle toda la verdad pero no era su deber hac