Para ser sincera, había bloqueado todo pensamiento de cómo sería su encuentro.
Alice y Tony se miraron mutuamente, era su lenguaje, mirándose fijamente como si supieran en realidad lo que pensaban el uno del otro, luego me miraron a mí, casi podía sentir esa pregunta silenciosa, cual quiera que fuese, asentí a una aprobación.
Para mi sorpresa, James caminó hacia adelante, pasándome de largo, sentándose con cuidado frente a ellos, que solo lo miraban fijamente.
—Alice, eres realmente hermosa—s