28. LA JUGADA DE LA SUEGRA
Capítulo veintiocho: La jugada de la suegra
—Así es —Alonzo confirmó las palabras de su hermano.
—Encontrarás la manera. No eres de los que fracasan.
El voto de confianza del hombre al que más admiraba aparte de su padre significó mucho para Alonzo. Se le hizo un nudo en la garganta y murmuró:
—Gracias…
—¿Cuándo sabréis si lo que estáis esperando es un niño o una niña?
Alonzo sonrió. Si no se equivocaba, le parecía que Zackary estaba deseando ser tío.
—La semana que viene.
—Quiero ser el primer