34. NO ES REAL
Capítulo treinta y cuatro: No es real
Pasó un segundo, luego dos. Gaby tan solo lo miraba con fijeza. Entonces, tensó los labios y las lágrimas comenzaron a caerle por las mejillas. Apartó secamente la mano de la de él.
Gaby se secó las lágrimas casi con furia. Aspiró el aire y esperó que su fuerte constitución la ayudara a resistirlo todo. Tenía el corazón partido cuando llegó a la fiesta.
Y ahora... Alonzo acababa de hacerlo pedazos.
Él la rodeó con sus brazos para reconfortarla.
—Gaby, sé c