30. NO VAMOS A ROMPER
Capítulo treinta: No vamos a romper
—Alonzo… —comentó Gaby. Había pósteres de los jugadores por todas partes, un móvil con pelotas de fútbol y gorros de vaquero y, sobre la estantería, una pelota firmada en una vitrina. Había ido a por todas.
—Tal vez le gusten los Cowboys.
—Evidentemente, a ti sí.
—Cielo, soy de Florencia. Claro que soy un fan de los Cowboys. Tal vez podamos retirar algunas cosas…
—¿Algunas cosas? —preguntó ella. Si hasta sobre la cuna había una manta que se parecía a un campo