Capítulo 53. No te vas a casar con ella.
Olivia dejó de respirar. Ese hombre, el que estaba en pantalla dejándose marcar como ganado, era el mismo que le había secado las lágrimas con los pulgares. El mismo que la había levantado del suelo. El mismo que le había dicho "Eres la mujer que me está volviendo loco" apenas días atrás, antes de que los Vane movieran a Georgina.
Isabela entró a la sala. Guardó el teléfono en el bolsillo de su pantalón. Miró la pantalla del televisor y soltó un chiflido sorprendido.
—Ese es el millonario que h