Mundo ficciónIniciar sesiónViéndola dormir tan desnuda como había nacido, con los ojos cerrados y una sonrisa ligera en el rostro, Leo no pudo recordar un solo instante de su vida que fuera mejor que aquel.
No estaba seguro de cuántos días habían pasado, la tormenta había desaparecido y en su lugar quedaba solo un invierno lleno de frío que tentaba a los abrazos… No era como si necesitaran más tentación que estar juntos, pero parecía qu







