La mañana pintaba un día soleado y resplandeciente, los rayos del sol a travesaban mi ventana encandilando mi vista.
― Como pude olvidar cerrar las cortinas anoche ¿En qué momento me quede dormida?.
― Buenos días, Leah. ¿Quieres probar la ensalada de frutas que me preparo la señora Madison?, espero no te moleste que haya abierto tu puerda.
Me prometí antes de dormir que al amanecer aplicaría la ley del mínimo esfuerzo para superar esa secuela que aún permanece viva en mí. Me hice prometerme en