—Puedes hacerlo, Soraya. Las probabilidades pueden ser malas, pero tengo fe en ti —dice alfa Ace.
—Gracias —contesta Soraya cuando se quedan de pie junto al carruaje—. Yo también lo espero.
—Nos vemos pronto. —Le revuelve el pelo mientras ella protesta—. No te metas en problemas, ¿vale? Esta gente tiene unas malditas quimeras escondidas aquí en algún sitio, apuesto mi brazo izquierdo a que así es.
—¿Problema yo? —se las arregla para decir con cara seria, haciéndolo reír y sacudir la cabeza.
Alf