—Su majestad.
Una voz llamó al rey Ares en el momento en que entró en el salón principal. Miró hacia adelante y vio a una criada que corría hacia él con la cabeza gacha. Dejó de caminar para escuchar lo que ella tenía que decir.
—Bienvenido su majestad. —Saludó, con la cabeza todavía inclinada.
King asistió con un movimiento de cabeza estaba empezando a preguntarse por qué la criada lo había detenido porque eso no era algo que sucediera a menudo. Debe ser algo muy serio o urgente.
—Su majestad,