Soraya decidió dar un paseo nocturno por el jardín antes de irse a dormir. Tiene unos diez guardias vigilándola en ese momento, pero ese es el menor de sus problemas. Ese día ha sido uno muy duro para ella.
Primero fue la pelea con Mia y luego entró el alfa Ace con sus dolorosas palabras que la hicieron llorar a lágrima viva durante más de dos horas.
Jura que va a escapar. Nada podrá hacerla permanecer en esa manada nunca más.
—¡Soraya! —grita la voz de Mia, y puede oír sus pasos acercándose a