— No. Todas las autorizaciones que formaban parte del desvío de dinero estaban firmadas por Nelson Ferreira y por los directivos implicados. Mis firmas eran para donaciones totalmente legales, y se puede comprobar.
— ¿Y cómo se siente al denunciar a su propio padre? —La pregunta vino de una periodista bastante joven, pero con un tono muy borde—. ¿Es fácil echarle el muerto a la familia cuando lo que está en juego es la empresa?
Me tragué la rabia.
— No é fácil. No lo sería nunca, pero la verdad