Cap.142
No era una pregunta.
— No es asunto tuyo con quién voy.
— ¡SÍ ES ASUNTO MÍO! —explotó, con su voz resonando en el vestíbulo vacío.
Fue la primera vez que lo vi perder el control de verdad, y la máscara de hielo rompiéndose en mil pedazos.
— ¿Vas a ir con ÉL? ¿Con ese desgraciado?
Intenté tomar la caja, pero él la sostuvo con firmeza.
— Dame eso, Rodrigo.
— No vas a ir.
— Sí voy a ir.
Tiré de la caja con fuerza, pero él no la soltó. Nos quedamos allí, en una guerra silenciosa, con las mi