Mundo ficciónIniciar sesiónTamír estaba en la cocina desayunando, por supuesto en su compañía, pero sus ojos estaban tristes, pues seguía pensando en la criatura que le había roto el corazón. Habían pasado tres días desde el último momento de RD con su exmarido Gilberto. Michaluz la miró, incómodo con su tristeza y disgustado sin poder entender cómo una escritora brillante como ella, que escribe libros asombrosos de varias maneras y formas notables de amar y tan sumisa a un tipo grosero e idiota que nunca ha amado real







