Cuando faltan diez minutos para que finalice el horario y el servicio, Renata llama a Michaluz para que vaya a su oficina de inmediato. Tamir, que ya estaba empacando sus cosas, está preocupado por él, pero él solo sonríe y dice que no fue nada grave. Tamir conociendo a su jefe, siempre tenía algo serio de lo que quejarse, pero aun así dice que lo esperará en la cafetería de la empresa. Se despide de ella por un rato, y pensativo va a la habitación de la señorita Renata. Tamir termina de empaca