En la escuela de Sissi, ella estaba nuevamente sentada en el banco esperando a su madre y a su tío Michaluz. Todavía le quedaban diez minutos, pero hoy llegó antes. Cuando Sissi vio a su madre, no creyó que fuera ella en ese momento, solo cuando ese hombre Colgate alto y de sonrisa fuerte salió del auto con ella. Entonces comenzó a sonreír y fue a la puerta a esperarla.
- ¡Hola mi amor hermoso! - dice tamir sonriendo
- ¡Mami! - responde Sissi feliz
- ¡Tío Michaluz! - Dice Sissi feliz
- ¡Princesa