Tras una larga tarde de trabajo, a pesar de merendar en la reunión de empresa, Tamir y Michaluz siguen con hambre. Llegan a casa casi a las 7 de la tarde hambrientos, y ambos deciden ir directo a la cocina a preparar algo sólido para comer. Sin quitarse el uniforme de trabajo, Tamir solo se ata el cabello y va al fregadero a lavarse las manos para comenzar la preparación, pero Michaluz se entromete diciéndole que se vaya a descansar.
- No, no y no Tamir. – Reprende a Michaluz
- ¡Ve a darte una