ÉL ME SALVÓ Y LUEGO ME FOLIÓ
SCARLETT HILLS (FL)— 24 AÑOS ALEXANDER MARIO— 35 AÑOS
Punto de vista escarlata
Mi pulso me martilló en la garganta mientras corría por el estrecho callejón, con sombras aferradas a las paredes agrietadas. Las farolas parpadeaban sobre mí como estrellas moribundas, burlándose de mí con sus breves destellos de luz. Cada rincón que pasaba parecía como si pudiera ser el lugar donde me atraparían. Cada sonido detrás de mí era un recordatorio: no estaba huyendo de extraños. Estaba huyendo de mi propia familia.
Los Rossis.
Yo había sido criado en esa casa, alimentado desde su mesa, moldeado en su arma. Les debía mi vida, y sin embargo esta noche me estaba librando de ellos. O al menos lo estoy intentando.
El sonido de los pasos resonó en las paredes. No necesitaba mirar hacia atrás para saber que eran los hombres de Marco. Sus perros nunca se desviaron lejos de su correa.
Me metí en el primer estacionamiento que vi, con la respiración entrecortada mientras me pre