ÉL ME SALVÓ Y LUEGO ME FOLIÓ 2
Se relajó un poco, su pulgar rozando mi piel como si me estuviera poniendo a prueba. Sus ojos bajaron hacia abajo, estudiándome con una concentración inquietante.
Mi cuerpo me estaba traicionando. El calor se extendió por mi piel, no sólo por miedo sino por algo más profundo, algo que no quería nombrar.
Y luego me golpeó. La ardor, el giro, la repentina sensación de mareo. Mi visión se difumino y la habitación está inclinada.
-¡Joder, maldita sea! - jadeé agarrándome la cabeza. Mis rodillas cedieron debajo de mí.
Me atrapó antes de que cayera al suelo. Sus manos eran fuertes y firmes, sosteniéndome erguida mientras mi cuerpo luchaba contra lo que le estaba destrozando. Su voz volvió a sonar, baja pero diferente esta vez. Curioso.
-Estás ardiendo, murmuró, su pulgar pastando mi mejilla y el borde de la autoridad se suavizaba ligeramente.
A través de la niebla, un pensamiento se abrió paso.
Yo no había huido de los Rossis sólo para morir aquí. No así. No e