51. No hay cura
51. No hay cura
«Quiero decir, no usted. Si no su esposa.»
El silencio reinó en el consultorio, Nova se había quedado de piedra, incapaz de moverse y de pensar. ¿El doctor trataba de decirle que…? Ni siquiera pudo terminar de hacerse la pregunta.
¡Era imposible!
Ella solo tenía un retraso que fácilmente podía ser causado por el estrés de las últimas semanas. Técnicamente, su vida había dado un giro de 180°, pero, ¿un embarazo? No.
No tenía ni un solo síntoma. Nova se sentía regia y fresca como