Margarita fue a la prisión a visitar a Paula, como de costumbre cuando se encontró que ella había empezado con contracciones
-todavía falta un mes, no puede nacer aún- gritaba Paula
-tranquila señora, yo estoy aquí por cualquier cosa y la ambulancia viene en camino-
Paula trataba de tranquilizarse, pero los dolores eran muy fuertes, tanto que estaba a punto de desmayarse.
Raúl estaba afuera esperando a Margarita, él siempre la trasladaba donde ella necesitara. Esperando en el auto vió cuando ll