Al llegar a la casa de la tía, golpearon la puerta y nadie salió, volvió a golpear con más fuerza mientras que Hugo miraba por la ventana alguna señal de que estuviera ahí.
Unos niños llegaron a la casa, venían con unas pequeñas mochilas
-hola, ¿buscan a mi mamá?- dijo uno de los pequeños
-así es, ustedes son sus hijos-
-sí- dijo un niño mirando los zapatos elegantes de Guillermo
-mi mamá debe estar durmiendo- dijo el otro niño
-ustedes se vienen solos de la escuela, son muy pequeños- dijo Hugo