Julieta estaba trabajando muy bien y Ofelia cada vez le tenía más cariño, cuando cerraba el restaurante ellas se sentaban en la cocina a conversar del día ver la televisión mientras comían y veían televisión. Allí Julieta se quedó impactada por la noticia
-dos niños se han reportado desaparecidos de un pequeño pueblo en las afueras de la ciudad- relataba la periodista y en la televisión aparecían las dos fotografías de los pequeños
Julieta se quedó inmóvil y su vaso que tenía en la mano cayó al piso -no, nooo puede ser… es un pueblo muy tranquilo… ¿los habrán secuestrado también?- dijo
-Julieta ¿conoces a esos dos chicos?- preguntó Ofelia
-son… son mis sobrinos-
-¿y qué les habrá pasado?-
-no lo sé, pero tengo que ir a averiguar-
-has trabajado dos semanas, voy a hablar con el jefe para que te pague y puedas ir, pero tienes que regresar, ¿bueno?-
-si claro, volveré- dijo Julieta
Al otro día temprano, se levantó y fue a la estación para volver a su pueblo, su jefe le había pagado y Ofel