**MAGNUS**
“Es insoportable. Una maldita intrusa descalza de prudencia que ha decidido dinamitar la poca cordura que me quedaba”.
Pasé el resto de la tarde intentando ignorar el aroma a jazmín y pecado que se había apoderado de cada rincón de mi residencia de Belgravia. Bajé al salón principal para revisar los reportes del consorcio Laurent, pero era imposible concentrarse cuando escuchaba sus pasos felinos y sus risas limpias resonando en el piso superior. Amara no tenía la menor intención de