**MAGNUS**
“El demonio viste una camisa mía y tiene los ojos verdes inyectados en pura demencia carnal. Me tiene contra las cuerdas y lo sabe”.
El timbre de la entrada principal volvió a sonar, un estallido metálico que cortó la alta tensión del vestíbulo. Amara me soltó el cuello de la camisa con una parsimonia letal, regalándome una última sonrisa de pura malicia antes de deslizarse con sus pasos felinos detrás de la columna de mármol del recibidor. Se quedó allí, descalza, con las caderas ap