Pasó dos meses de la desaparición de Stefano, Pierina no podía más con tanto sufrimiento, su hija repetía a cada instante papá, lo extrañaba?? Claro que lo extrañaba, era su padre, su consentidor, y no estaba, de repente se fue de su vida, solo con su foto, y escuchando su audio podía dejar de llorar .
"No llores mi bebé, mi pequeña princesa de papá, duerme que yo estoy contigo, aunque no me veas, me escuchas, mi pedacito de cielo duerme, duerme"
La pequeña Lugg, estas palabras las escuchaba y