La playa dejó marcas, literales y no. Arena en mis sábanas durante días, moretones leves en mis rodillas por la madera a la deriva y un profundo dolor en el culo que hacía que sentarme en el trabajo fuera una tortura deliciosa.
Jonah seguía enviando mensajes como un reloj: promesas sucias, horarios y exigencias.
*Concierto el próximo viernes. Ese venue al aire libre del centro. Ponte la falda vaquera corta que me pone cachondo solo con mirar tus piernas calientes. Sin bragas. Quiero acceso fá