La reina Emma se reúne a solas con el Rey Juan Carlos, debe llegar a un acuerdo con él incluso si debe ofrecerle un buen dote para que tanto éste como su hijo acepten aquella propuesta de matrimonio.
—Siéntate por favor, Juan Carlos. —dice tomando asiento.
—¿Qué ocurre Emma? ¿Pasa algo malo? —pregunta el rey al ver el rostro de preocupación de la reina mientras jala la silla para sentarse.
—Esto que voy decirte es algo que tenía pensado hacer hace algunos días, pero debido a las circunstancias,