Una vez que Emma y el doctor están en la habitación de Anna, la encuentran tendida en la cama, pálida y con el rostro expresando dolor.
—¡Anna, hija! ¿Qué sucede?
—Creo que algo me ha caído mal, madre… Me arde el estómago y la garganta. Además, me duele mucho la barriga, sentí que estaba por desmayarme del dolor. Jamás me ha pasado esto.
—Déjeme revisarla, princesa… —avisa el doctor. Y tras un chequeo general, determina que tiene una especie de gastritis, receta su posible cura rápida y adem