Desconcertado, toma la carta en sus manos. Y al pasar los segundos, las lágrimas caen por sus mejillas cuando la verdad se revela ante sus ojos con aquellas palabras. Se trata de Hernán, contándole lo que ocurrió hace años, cuando María estaba muy pequeña.
La esposa de Hernán estaba embarazada, y su embarazo había estado lleno de complicaciones; al mismo tiempo, la reina Emma también lo estaba de su primer hijo, pero aquella noche en que ambas mujeres en diferentes camas daban a luz, sólo un